jueves, 17 de octubre de 2013

MAÑANAS DE DOMINGO.



- ¿Puedes imaginarte un lugar más perfecto que éste?

- No lo se, es que no conozco otro...

( Se difumina en negro, se apagan las luces, se cierra el telon. Todo el mundo aplaude)

domingo, 29 de septiembre de 2013

VENTANILLAS

Que colores en el verde de los arboles de Yautepec.
Su plaza, su mercado, la feria, las nieves de garrafa del kiosco.
La cocina del tamaño de cualquier templo, la puerta abierta siempre para quien quisiera pasar a comerse unas gorditas con atole.
Correr con las cacerolas cuando uno escuchaba al caballo, por que viene el señor del bigote a vaciarnos la leche que todavía estaba caliente; el pan con natas y los mil frutos del huerto.
San Francisco de piedra.

Mi pueblo mágico, pedacito de tierra en cada paso que doy desde que me aleje de el.
Le amo, como se ama a todo aquello que deja uno para convertirse en otra cosa.

¿Que si algún día regresaría? 
  Por supuesto que no.

martes, 24 de septiembre de 2013

DE PASO



Acostados en silencio, viéndose las miradas, escuchándose la respiración con los ojos, oliendose la vida misma que emanaba de el cuerpo del otro. No necesitaban de nada, no querían de nada, no importaba realmente nada, porque era tan absurdo todo lo demás, de color deslavado, tan fuera de contexto: el trabajo, el estudio, la oficina; los trastes sucios, la ropa del suelo; regar las plantas, darle de comer al gato, el teléfono que sonaba y sonaba pidiendo a gritos la atención... el sexo. El mundo les parecía tan pequeño, del tamaño de una matrimonial; sin base, sin cabecera, sin las mesitas laterales ni lamparas de leer... y es que el mundo les era ese y ese mundo les bastaba.

Solo había con verlos un segundo para darse cuenta de la perfección que envolvía la fantasía de su momento, como si estuviesen pintados o retratados a propósito;  como si algún poeta de rebuscado léxico los estuviese narrando: un pie por aquí, el brazo por allá, los cabellos en la cara, la sonrisa de complicidad implícita.

Andaban... si es que se puede decir que andaban, porque en realidad no andaban, sólo salían de vez en cuando; más bien, estaban... Estaban ahí desde hace un buen rato, quien sabe cuánto, no había manera de medir el tiempo, no había ningún reloj a la vista. Un intento inútil de una declaración de guerra en contra de la sucesión de minutos, del pasar del tiempo. Que si pudieran haberlo logrado, hubiesen detenido a la luna misma para que se quedara estática de una puta vez y que la noche no pasara. Y no es que no lo hubieran intentado ya antes. Cada noche subían a empujar la redonda con las manos, con la cabeza, con el sexo. Y cada mañana regresaban derrotados y cansados con el sol, listos para continuar como dice Arreola: "Con el desayuno envenenado por la rutina de todos los días."

Pero fue en esa noche, no en las anteriores ni en las subsecuentes, sino en esa noche, entre el claro oscuro de la victoriosa madrugada, las sabanas, la matrimonial y el mundo, y las frentes que eran una sola; que se dieron cuenta de donde estaban parados, o mejor dicho acostados... se sabían, se reconocían. Se daban cuenta que se encontraban en el punto más alto, en la parte más elevada; que habían llegado a la cúspide de su propia montaña, al último piso del edificio que tanto les gustaba, con el color, y sus ventanas y las plantitas que se asomaban de ellas. La idea que debería haber despertado un suspiro de romanticismo y  de cliché,  a ellos les estrelló con perfume de terror, una esencia de vacío en los estómagos, de flor seca, de papel arrugado, de silencio obscuro.

Y es que el problema de llegar a la cima es precisamente ese: Que si se llena un poco más el vaso se desborda y chorrea, y la mesa se moja; que después de la punta del iceberg lo único que sigue es una cuesta abajo, un declive, la funesta marcha de regresar al punto en el que uno empezó a escalar. Que la fruta madura se pudre, que el café pierde su aroma, que los gusanillos dejan de serlo y se vuelven mariposas, pero ya no son gusanos. Y quien mierdas les preguntó si querían dejar de ser gusanos; si nos les gustaba arrastrase y estar clavados a la tierra o si soñaban con tener alas o volar.

Vamos buscando esa cima como quien busca un tesoro, el juguete favorito, los brazos de la madre. Como si al llegar ahí el tiempo se rindiera a detenerse y lo fuesen a bañar a uno en confeti, con su música de  silbatos, y todos nuestros conocidos fueran a salir de detrás de las paredes y de las macetas, aplaudiéndonos por haber llegado a ese gran fin. Siempre en búsqueda del abrigo perfecto, el lugar perfecto, la persona perfecta, los zapatos combinados. Como caballos de calandria, inconscientes como sólo nosotros sabemos serlo; curiosos e ignorantes de la fatalidad que puede llegar a ser con el encontrarse.  

Y ahí estaban los dos, acostados en silencio, viéndose las miradas, escuchándose la respiración con los ojos, oliéndose la vida del otro, con un pie por aquí, el brazo por allá; los cabellos en la cara, la sonrisa; con los trastes sucios, la ropa del suelo, el teléfono que sonaba; con el sexo y con el terror.
Porque ellos no podían detener la luna a media noche. Porque uno nunca se detiene y siempre esta de tránsito, porque todo cambia y nada realmente está construido para durar un para siempre. Porque la fricción es una puta. 

Se encontraban condenados y ellos lo sabían. Y sin dejarse los ojos ni un momento, continuaron su peregrinación esa mañana, al ocaso de sus días.
       
______________________________________________________________________

Este pequeño texto esta inspirado en algún otro texto que alguien me platico alguna vez. Por meses trate de buscarlo o algo que me hablara remotamente de el sin éxito, en este punto, hasta yo empiezo a dudar si alguien alguna vez me o contó.
Ya que no puedo encontrarlo para leerlo y referirme a el, escribo esta, mi versión para que no se pierda el mensaje... al final, supongo que es lo único que es importante.

viernes, 6 de septiembre de 2013

RELOJ DE ONCE HORAS

Ojos laberinto 
Labios de universo 
Baúl de los secretos 
Apócrifa de Venus 

Botellita fiesta 
Cumpleaños feliz
Sonata pal' insomnio 
Pastilla para no poder dormir

Olores de manzana
Pijama improvisada 
Besos de mañana
Sueños amarillos

Cama de princesa 
Espanta suegras rosa
Reloj de once horas 
Carta del tarot 

Ruido en la cabeza 
Cabellos de miel
Pedacito de utopia
Palabras de cafetería 

Travesía inconclusa 
Motivo para regresar
Un "te amo"  improvisado 
Milagro, aire, tierra,fuego y mar.

lunes, 19 de agosto de 2013

A FLOR DE PIEL


 Dios no esta aquí el día de hoy.
 No pidas ni preguntes nada al Dios porque el no esta ni aquí ni en ningún otro lado en este momento.
 Sientete Dios.
 Tú eres Dios.
 Y Dios es el TÚ.
 SÉ Dios.
 Y como Dios... Sé.



domingo, 18 de agosto de 2013

(...)

Yo soy:
Todo lo que vibra en mi garganta.
                                       Lo que permea.
                            Lo que destila de la entraña.
                                                                El día y su calor.
                                                      La noche, la sombra y su silencio.
                                                                           Artista y espectador.
                                                                Todo y nada y la mitad.

lunes, 12 de agosto de 2013

DE MOMENTOS


Que mire que no ha llegado ni tarde ni temprano, sino en el momento perfecto.
En esta casa, el reloj siempre marca las cuatro.

viernes, 9 de agosto de 2013

MUR DE SOUTÈNEMENT (Juan Peregrino)



"Que puis-je faire pour toi ce soir ?

  Étre prisonnier de tes caresses;

  le fantôme de tes fantômes.

  En tout cas, ne m'appelle pas. "

miércoles, 7 de agosto de 2013

(Para Claudia)


- Viejo, llevame a Argentina.

- Vieja, subete…

DE BESOS VERDES...DE BESOS VIOLETAS (Fragmento)


...y mandaste a la chingada la almohada de la amistad y me envolviste entre tus piernas, me adornaste el cuello con el regalo de tus brazos, clavaste tu oído en mi pecho y se contaron secretos… secretos que ahora ninguno de los dos me quiere decir, y yo me encuentro un poco celoso, estoy celoso. Por que de esa cosa que es tan intima entre ustedes dos a mi me gustaría formar parte, pero seria una imprudencia el quererme introducir en medio, un chaperón indeseado, un inconveniente; y eso lo entiendo, lo entiendo muy bien. Y me alejo y los observo tener intimidad, perderse en la noche, morirse de calor y eso me hace respirar mas fuerte, retener el aliento, volverlo a soltar y repetir. 

No se si alguna vez te lo había dicho antes, aunque es muy probable que ya lo haya hecho. Por que contigo es como si me vaciara cada vez que me volteas a ver, me vuelvo traslucido, casi inexistente de cuerpo cuando me desintegras con los ojos mas grandes, con la sonrisa mas deseada…  ya se, ya se, meto mucho los ojos en todo esto, en siempre. Pero es que si tu pudieras percibir lo que mi universo percibe cuando se encuentran con ese pedazo tan sagrado de tu cosmos. Probablemente debería de dejar de escribir de otras cosas y dedicarle el relato entero a los mundos que se crean y se destruyen entre los párpados que se cierran y se abren en ese vaivén ligero de carga pesada por la inmensurable cantidad de pestañas que están suspendidas al rededor de esos soles. Y es que cuando comenzamos a hablar de ellos, realmente se nubla la perspectiva, se obtusa la creatividad. Y llega el punto donde nada mas importa, nada es realmente mas importante sabes, por que es ahí donde te encuentro mas adentro, es ahí donde me encuentro refractado de regreso y por un momento, hasta podría creer que formo parte de tus adentros…

¿Que era exactamente lo que te estaba contando?  ¡Oh si, ya recuerdo!… de besos verdes y de besos violetas...

martes, 6 de agosto de 2013

¿Que de fantastico tienen los mosquitos que les aplaude uno tanto?

CONFESIONES


-¿ Y usted por que se ve tan guapa el día de hoy ?
  Que mire que de tanto verla me estoy quedando ciego.

- (…) ¿Que es lo que estas viendo?

-  Mmm... no estoy seguro. Sabe... aveces la confundo mucho con el Sol.



EN BLANCO



Se me han acabado las palabras para decirte que te quiero. Y ésta vez no recurro al te quiero de amantes, ni de hermanos, ni al te quiero de te siento o del te extraño que da miedo. De eso que uno no puede quedarse en la cama y dormir sabiendo que no te has despertado y aún hay la oportunidad de sorprenderte con el desayuno de omelette y expreso y pequeñas flores del jardín de al lado.
Hoy no, hoy solo te quiero…

Te quiero conmigo, te quiero a mi lado. Te quiero en mi vida y en las que siguen después.
Te quiero en la cama todas las noches para el abrazo, y a media noche para el rezo.
Te quiero como la primera, te quiero como la ultima.
Te quiero al teléfono, no todo el tiempo, pero si todos los días. En mi tiempo, no todos los días, pero si todas las veces y no en todas las veces, pero si todos en todos los tiempos.
Te quiero como lo primero al abrir mis ojos y que ahí te quedes todo el día hasta que los vuelva a cerrar. Te quiero en mi sueño.
Te quiero como eres, te quiero como somos.
Te quiero mirando al cielo y sintiendo al mar. Con la sonrisa y con migo dentro de ella.

Te quiero con ganas de que quieras…


BIENVENIDOS


- Hemos llegado, bienvenidos a la fortaleza de origami. 

- Población: 0

- Luis...

-¿Que?

- Eres un idiota...


EN LA NOCHE, SI TE ESCUCHO

El sudor que empapa las cobijas como si me hubiera ahogado ya.
La desesperación de estar dormido en lo mas superficial de la piel, donde uno se puede despertar hasta con su propia respiración.
La serpiente que se muerde la cola.
El olor del copal, las velas y el tabaco.

    Mujer, maestra, amante, madre, abuela, ... A veces, ciertamente... su rezo me despierta por las noches,
         en forma de un aullido.