¿ No te suena vida el tenue rastro del saxofón ?
Al lidiar con el halo de tu propio humo, que sutil la manera de venderte una sonrisa y un collar de cuentas. Que terrible la cotidianidad de regalar cadáveres en celofán, y mas funesta y desastrosa la manera tan indiferente de recibirlos. De solo verlo le dan ganas a uno de vomitar en los usos y costumbres, sobre Carreño y tu "deber ser"
Hoy estoy sintiendo fantasmas alrededor de mi. Viendo y sonriendo, bebiendo y cantando y bailando. Hoy no quiero mirar a los lados, los escucho cuchichear entre ellos y volver sus ojos a mi. Hoy no quiero mirar a los lados y me tiemblan las piernas siquiera de pensar en mirar para atrás.
Escucho su voz y la mía y tu silbido; y esta vela del centro proyecta mas sobra de lo que alumbra, y alumbra mas de lo que calienta. Sombras que me abrazan, sombras que me cuentan cuentos al oído, sombras que escriben nombres; que ya no se si me sonríen o se ríen de mi.
Bebo un sorbo, escribo un poco.
Bebo otro y echo humo .
Bebo un sorbo y te pienso.
Bebo otro y me seco el exceso de ojos con el meñique.
Me re encabrona haberme hecho tan adicto al café
Y mira que no me había dado cuenta que tipo de día era hasta que me vine a sentar en el rincón de la "Rue du Juarez", y ahí entendí que hoy es uno de "esos días". Dias que no conocerás nunca por cuestiones muy diferentes y particulares, cada una viviendo por separado en cada cuarto de nuestra inexistente intimidad.
Hoy es uno de esos días:
Donde las sonrisas son falsas.
Los halos se desvanecen.
Las flores son difuntos.
Los recuerdos me asustan y las sombras me abrazan.
¿ No te suena vida el tenue rastro del saxofón ?
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