jueves, 5 de junio de 2014
LOBOS QUE VIENEN CUANDO UNO NO LOS LLAMA
¿Dígame entonces si le gustaría a usted que le llenara de cumplidos ?
Dígame que es necesario que se lo diga con palabras.
Vera que para mí, un cumplido siempre ha sido ese trocito de adulación, endulzado con un poco de engaño, sobre una cama de intenciones; envuelto en un trozo de periódico con un moño grande y una tarjeta de colores muy vistosos y con esas frases que todo el mundo dice porque son correctas o porque le queda a la ocasión como ese traje hecho a la medida.
Con todo eso yo podría decirle que el otro día soñé con su mirada...
Supe inmediatamente que era un sueño en el momento en el que me pellizcaba una mejilla y de verdad me dolía, pero usted seguía mirándome...
En ese momento, yo le estoy adulando e implicando que usted tiene una mirada bella, linda y de como no darse cuenta, si es algo que hasta a usted misma la ha de intimidarla en el espejo. Sabe que no miento y por eso esboza esa sonrisa, por que usted a mi no me miente si le digo que yo ya se que por eso no hace la menor mueca de usar el maquillaje, y como para que habría de usarlo con semejante instalación entre las orejas y las cejas y la boca que ahora no pára de enseñar los dientes...
Sin embargo al mismo tiempo de antemano sabe que le estoy mintiendo. Porque realmente viene de entredicho y mas que implícito el que es una mentira el hecho de que lo haya... le haya... les haya soñado; y es la intención de hacerle saber que la mirada que usted posee es fácil confundirse con la irrealidad, de importancia primaria e inmediata. Pero a usted le gusta y sigue escuchando. Y todo esto se convierte en una pantomima de intención y de carácter sexual/no-sexual. Como todas las demás cosas de este mundo que no son inherentes a lo sexual.
Vuelvo al engaño al decirte que al pellizcarme la piel me dolía. Lo que se asume que no estaba ni siquiera cerca de estar soñando, o por lo menos no de la manera que se sueña cuando luego solo se recuerda y no se vive y al rato se olvida, y si tiene suerte uno la vuelve a "re-no-vivir" cuando se le presenta a uno un "deja- vu" de frente. Y solo entonces, se puede decir entender que en realidad de sueño todo eso no tenia mas que la pinta. Ya ve de nuevo, otra parte mas pequeña del engaño, el mentir cuando se trata de ser honesto es como un pastel de varios pisos, con 3 kilos de betún. Y aun ante la obviedad de la avasallante verdad de un pinchazo en las mejillas, se sigue en la negación de la realidad por la incredulidad de la existencia de tal evento... me refiero de nuevo a la mirada.
Lo de la envuelta en un periódico, va mas a el símbolo que al empaque que funge la función de informarle y hacerte saber, me sirve a mi de arquetipo para decirle a usted, vera. Con el moño grande de regalo, por que así es como se le hace ver a la gente que el objeto es especial y con la tarjeta de ser vista por que es lo que se pretende exactamente...
Oiga... ¿y si mejor me le quedo viendo y me pellizco un rato y le sonrió de vuelta?
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